viernes, 9 de octubre de 2009

EL PERÚ Y LOS PREMIOS NOBEL


Aprovechando el tirón mediático de los premios Nobel (no solamente el de Literatura sino también el de la Paz concedido a Obama, lo que ha dado para simpáticas caricaturas) y haciendo caso a buena parte de los comments del post anterior; quisiera tratar un poco sobre la relación entre los premios Nobel y el Perú.

No voy a descubrir la pólvora. Solo recordar que el Nobel de Literatura es un premio que no se da "al mejor escritor del mundo" sino simplemente a un "gran escritor", se premia una trayectoria y no solamente una obra y se da a escritores vivos (a Paul Valery, eterno candidato, se lo iban a dar en 1945, pero se murió). El Nobel se elige de una forma bastante elitista: la Academia solicita a cerca de 700 personas e instituciones de todo el mundo sus propuestas de candidatos. Por lo general, 200 nombres pasan a ser objeto de estudio por parte del Comité Nobel, el cual designa a un grupo de cinco miembros encargados de reducir la lista a otros tantos autores. La criba termina en manos de 18 académicos que deciden quién es el elegido. Así que quien sueñe que recolectando firmas por internet va a lograr que lo inscriban como candidato al Nobel, olvídense. Más valor tiene la sentencia de Marco Martos: "algo que debe hacer todo aspirante al Nobel, es que lo traduzcan al sueco".

De todos es conocido la injusticia en muchísimas de las decisiones de la Academia Sueca, la evidente intromisión de la política en las mismas, los ominosos olvidos de Borges o Tolstói, el andamiaje ideológico de la propia Academia Sueca (muy conservadora durante la mitad del siglo XX, más abierta y hasta progre en la otra mitad) y el tremendo secretismo de sus decisiones. De hecho, todos los expedientes de las candidaturas están guardados bajo silencio absoluto durante cincuenta años. Por lo que los rumores sobre las candidaturas de Vargas Llosa, seguirán siendo rumores durante muchos años hasta que la Academia abra el candado. En todo caso, los curiosos pueden buscar el libro de Kjell Espmark ya traducido al español, donde cuenta -con conocimiento de causa, pues en los años ochenta fue presidente del Comité Nobel- intrigas, puñaladas, serruchos, cantos del cisne y lamentaciones del dichoso Premio. Quilca, publícalo porfa.

Bueno ¿Y el Perú?

Decirles primero que el primer peruano nominado oficialmente a un Nobel fue nada más y nada menos que el presidente Augusto B. Leguía, el primer peruano en salir en una portada del Time, nominado en 1930 al Nobel de la Paz junto al presidente chileno Ibáñez del Campo como recompensa a sus buenos oficios para ultimar el Protocolo de Tacna y Arica. Estuvieron muy cerquita, pero al final la argolla escandinava -que en esa época tenía bastante más cancha- se lo dio a Nathan Söderblom, un pastor luterano sueco. Siempre me he preguntado ¿si le hubieran dado el Nobel a ambos, hubieran mejorado las relaciones entre Perú y Chile? ¿terminaríamos queriéndonos más?

Ah, hubo otro peruano nominado para el Nobel de la Paz. Fue el caso de Mariano Hilario Cornejo, sociólogo positivista y spenceriano, pierolista primero y leguiísta después, diplomático que hizo carrera en la Sociedad de Naciones hasta ser jurista de la Corte Internacional de La Haya y muy conocido en las cancillerías europeas por sus libros sobre Relaciones Internacionales. Fue nominado repetidamente durante los años treinta, contando con el fiel -e inexplicable- apoyo del la presidencia del Parlamento noruego. Para mí es otro exponente de esa República Oligárquica, terrateniente y elitista, pero me curo en salud dándoles sobre su persona este benévolo estudio.

En Literatura....bueno podemos presumir de un récord: ¡Dos peruanos nominados el mismo año y ambos hermanos!

Semejante bizarrez no sé si tenga explicación. Pero el caso fue que los hermanos Ventura y Francisco García Calderón fueron nominados en 1934, separadamente, al Nobel de Literatura por colectivos de escritores latinoamericanos radicados en París así como por buena parte de la alta intelectualidad francesa a quienes los hermanos García Calderón eran habituales como destacados américanistes.

Ventura fue escritor y diplomático, autor de la canónica La Venganza del cóndor (un best-seller de su época, se le tradujo a diez idiomas) y que terminó en la Academia belga de la Lengua Francesa. Francisco un diplomático, ensayista y filósofo, íntimo de Riva-Agüero, arielista y conservador, autor de Le Pérou contemporaine, que pasó sus últimos días en el manicomio de Lima. Sus nominaciones no dejan de ser curiosas y poderosamente simbólicas, al referirse a peruanos (sí, permítanme la cursiva, sin ofender) que escribieron gran parte de su obra en francés y que casi toda su vida la pasaron fuera del Perú. De los dos, Ventura es más conocido y muchos creen que él fue el único nominado. No sabemos qué posibilidades de ganar tenían, en ese año el Nobel se lo llevó el dramaturgo Luigi Pirandello, fascista confeso quien, al año siguiente de recibir el premio, no tuvo incoveniente en donar la medalla del mismo a Mussolini dentro de la campaña de recolección de oro para financiar la guerra contra Etiopía.

Luego de todo lo dicho -es decir, fuera ya de los archivos abiertos- solo hay sitio para las especulaciones: Que Alberto Hidalgo promoviera motu propio su propia candidatura entre los escritores latinoamericanos, que Vargas Llosa ha estado cerquita en dos determinados años, que en un momento se pensó en Bryce Echenique, que si Scorza.... De momento solo habladurías que no tienen base documentaria. Y que alimentan la habitual chismografía limeña.

Bueno, y la pregunta que todos ustedes esperaban ¿Le darán el Nobel alguna vez a Vargas Llosa?

En el Perú oficial se ha puesto como acto de fé que Mario Vargas Llosa debe merecer el Nobel sí o sí. Creo que, más allá de los méritos de Don Mario, debiéramos sacudirnos de ese patriotismo criollo y ser un poco más realistas.

Como mencionó Marcel Velazquez aquí hace un año; un gran obstáculo para MVLl es el Nobel que le concedieron a García Márquez en 1982, lo cual en cierta medida es un reconocimiento a toda la generación del Boom. Si bien es cierto que la narrativa, la temática y hasta la ideología de Gabo y MVLl son harto diferentes; desde Estocolmo se ven a los escritores de otras latitudes más como parte de tendencias de pensamiento, generaciones literarias o circuitos regionales, que como creadores individuales. Y si la Academia quiere volver a mirar a estas tierras, es mucho más probable que se lo den a Carlos Fuentes, quien cuenta con el apoyo de todo el poderoso aparato de las industrias culturales mexicanas y un reconocimiento casi unánime por las instituciones de ese país. Ese peso de los escritores en una comunidad es algo que también valora la Academia.

¿Y el futuro? Será distinto, muy distinto. A diferencia de hace veinte años o más, son las editoriales transnacionales quienes controlan los canales literarios. Son esas empresas las que ponen el dinero, los premios, el eco mediático. Antiguas instituciones como las universidades, el sector público, las organizaciones educativas y culturales de la sociedad civil, las asociaciones de escritores y artistas, etc. han perdido terreno terriblemente. En nuestra lengua, para bien o para mal, un premio Planeta o un premio Alfaguara tienen mucho más poder, convocatoria y prestigio que los antiguos premios Rómulo Gallegos o Casa de las Américas (que todavía existen, dicho sea de paso).

Pero, por otro lado, los escritores ya no son lo que eran, han dejado de ser grandes referentes del pensamiento de sus sociedades y no tienen ni la décima parte de la fuerza convocatoria de un Emile Zola, un Pablo Neruda o un Bertrand Russell. Escritores entregados a grandes líneas de pensamiento como Juan Goytisolo o el finado Harold Pinter son una minoría dentro del escaparate literario que tenemos en los medios. Hoy los escritores son mucho más individualistas (a veces, incluso, más que empresarios o agentes de bolsa) y se comunican muy poco entre sí (curiosamente, en estos tiempos de celulares e internet).

Pero tampoco le echemos la culpa a ellos. El mundo ha cambiado. La sociedad del espectáculo se ha tragado los viejos espacios tradicionales de las artes y las humanidades, en todo caso las ha reconvertido en nuevos productos culturales. La literatura, en este siglo XXI, esta mutando a otras formas, de la mano con las nuevas generaciones de ciudadanos más integrados en las pangeas multimedia, la cognitividad pubicitaria y al soporte audiovisual que a la cultura letrada convencional.

Y, posiblemente, el Nobel durante varios años siga siendo más un muestrario de los diversos caminos de la literatura del siglo XX (no sin cierta pátina museística) para alimentar esa literatura del nuevo milenio que aún no sabemos a donde irá. Posiblemente, la Academia termine de saldar ciertas deudas con Philip Roth, Rubem Fonseca, Yevgueni Yetvushenko o Adonis. Y posiblemente siga escarbando entre los menos consagrados pero globalmente igual de importantes como Salim Barakat, Rodolfo Fogwill o Lobo Antunes. O, para darle un aire más joven, se atreva con José Eduardo Agualusa, Michal Viewegh o Leonardo Padura. O, haciendo literatura-espectáculo, se lo den a las chinas sexy-epatantes Mian Mian y Wei Hui o al escritor-torturador argelino Yasmina Khadra. Cosas más fuertes han visto estos ojos.

Esta pequeña vuelta al mundo literario la hemos dado para resaltar el énfasis global del Nobel por dar a conocer nuevas voces de distintas culturas letradas que tengan algo que decir al mundo de hoy. Incluso hablando de escritores consolidados en sus mercados y con fuertes vínculos con las grandes editoriales, incluso hablando de narradores faranduleros o vacas sagradas, bestsellers de retintín y obsesionados residentes en Europa y EEUU por pillar presencia mediática. Incluso, a esa gentuza, el Nobel les pide algo más que tirajes generosos y media hora semanal de televisión.

Y ahí la pregunta ¿Tiene la literatura peruana actual algo de nuevo que decirle al mundo? Es más ¿Tenemos voz propia para decir algo significativo a los demás?¿O nos hemos vuelto discos que repiten discursos ajenos, libros nuevos de ideas viejas, imitaciones presuntuosas, originalidades tramposas, mediocridades impostadas, simples proyectos mercantiles para editoriales?

Dejo ahí la pregunta, para quien vuelva a soñar con un Nobel peruano.

jueves, 8 de octubre de 2009

LA HISTORIA DE AMOR DE UNA SUECA Y VARIOS PERUANOS





No, no hablamos de un ménage à trois, ni de un gang bang, ni de un bukkake, ni de cualquier otra de esas prácticas sexuales que solamente existen en la fantasía de la mayoría de los peruanos. Tampoco vamos a referirnos a alguna historia de bricheros, que de eso ya tenemos harto y bastante.

No, les voy a contar un cuento, alguno de vosotros posiblemente ya conozca el final.

Hasta hace unos meses muy pocos paisanos sabíamos quién era Stieg Larsson; de hecho sabemos muy poco de la literatura sueca más allá de los cuentos para niños de Selma Lagerlöf, las policiales de Henning Mankell y, claro, el rollo de los premios Nobel. Así que Stieg Larsson nos podía sonar perfectamente como un baterista del grupo ABBA o el último fichaje del Barcelona FC (que, por cierto, esta temporada fichó a un sueco).

No, Stieg Larsson es uno de esos quijotes que surgen de cuando en cuando. Rebelde, feminista convencido, defensor de los derechos de los inmigrantes, antiguo militante de las juventudes comunistas (dentro de lo que pueda significar ser comunista en Suecia) y paladín del periodismo alternativo escandidavo. Larsson no se cortaba a la hora de investigar a la actual extrema derecha sueca (sus orígenes nazis y sus conexiones con la gran banca), de criticar los abusos de poder del Estado o de denunciar los espejismos del paraíso escandinavo. Fue amenazado de muerte por los neonazis suecos durante lustros y eso motivó que nunca se casara con la compañera de su vida. Desde la pequeña revista Expo, se dedicó a combatir la hipocresía y los demonios de su sociedad.

Pero Larsson también era un apasionado de la novela negra y nunca se olvidó de su vocación de escritor. Vocación que estalló a los 45 años cuando decidió -de manera divertida- escribir un best-seller que se convirtiera en el Plan de Pensiones para él y su pareja. Fumador, trabajhólico e irreverente; escribió tres tomos de un tirón que, dada su fama de periodista de calidad, no tardó en encontrar editor.

En el 2004, semanas antes de la publicación de su obra, Stieg Larsson murió de un ataque al corazón. No solo no pudo ver el éxito global de su trilogía sino que su padre y su hermano (que siempre despreciaron a Stieg por sus ideas y por no querer hacer plata como todo el mundo) heredaron los derechos de autor haciéndose asquerosamente ricos mientras su ex-pareja no recibió un solo céntimo, dada la ley sueca que no reconoce sucesiones en parejas de hecho no inscritas públicamente. Perra suerte, o quizá el postrer capítulo de la obra de Stieg que, en lo fundamental, es una ácida crítica de la sociedad sueca, democrática y progresista de boquilla, pero terriblemente indiferente frente a las injusticias que aparecen en sus narices.

El caso fue que, hace tres meses, me enteré de estas cosas zappeando el canal de Televisión Española, alucinando cómo los madrileños hacían unas colas inmensas para conseguir su último libro traducido. "Bah, otro bestseller de mierda" mascullé, ya que eso pienso de El niño del pijama a rayas o la popular tetralogía de Stephenie Meyer. Además, "lo caro que estará ese libro cuando llegue a Lima".

Llevando consigo esos pensamientos cascarrabias, me metí por una de mis calles favoritas, Quilca, de la que les he hablado antes extensamente. Y dio la casualidad que en la misma noche en que ví el informativo de la televisión me encontré con...¿quééé? En efecto, con una cuidada edición pirata de la primera novela de la trilogía de Larsson Los hombres que no amaban a las mujeres, trece soles, la compré al toque. Enganchadísimo, me la leí en un dos por tres y ya estaba buscando el segundo volumen con la ansiedad de un toxicómano. A la semana siguiente, en Quilca lo encontré. Y así empezó el romance.

Se llama Lisbeth Salander

Lisbeth es el gran personaje de la novela. Ella es una jovencita escuchimizada, sociópata, con una saludable desconfianza frente a las instituciones públicas, bisexual, boxeadora a pesar de su frágil contextura y extraordinaria hacker que, a sus ventitantos añitos, nunca terminó el colegio. Víctima de una cadena de injusticias de la cual son responsables directos los principales poderes del Estado; Lisbeth desarrolla un pensamiento propio condensado en un feminismo radical y en una convicción eufórica de supervivencia. Huérfana de ideologías y teorías, Lisbeth se enfrenta y juzga a la sociedad desde una cruda ética nacida en la reflexión de su propia experiencia como víctima: "No hay inocentes, solo diversos grados de responsabilidad".

Lisbeth es capaz de desfigurar a un sádico jurista para que no la vuelva a tocar, aprovecha la guerra periodística contra un oligarca mafioso para meterse en su computadora y saquear su cuenta financiera, se regodea en la violencia que inflinge a psicópatas, asesinos a sueldo o machistas extremos como un elemento más de su propia concepción de defensa personal. No tiene amigos aunque preserva un sentimiento de lealtad y tácita solidaridad con los indefensos (sobre todo indefensas). No tiene pareja estable, pero gusta del sexo intenso si se presenta la ocasión. Ignorante de las humanidades y las artes, su única pasión fuera de la informática son las matemáticas puras. Casi no habla, casi no sonríe, actúa mediante una aplastante y políticamente incorrecta lógica: "Ese tipo odia a las mujeres, es otro cabrón, no hay sitio para los cabrones en este mundo".

Lisbeth ayuda a un periodista free-lance (alter ego idealizado del propio Stieg Larsson) en campañas quijotescas: Desafía a imperios financieros, tasajea los brazos torcidos de dinastías industriales, hace frente a todo el aparato de seguridad sueco, no se cansa de señalar públicamente a funcionarios corruptos, policías machistas e intelectuales mentirosos. Aunque eso la convierta en una marginal.

Porque a primera vista, a los ojos bienpensantes del hombre común, Lisbeth es una transtornada mental, un detritus patológico que se escapó de los inmaculados servicios de salud para arremeter y alterar el curso normal de la pacífica y democrática sociedad sueca. Los periodistas la describen como una terrorista media loca con el gatillo fácil, los policías la ven como una serial killer heredera de una banda de lesbianas satánicas, los médicos la consideran pura carne de psiquiatría, los jueces esperan hacer carrera política deteniendo quien consideran poco más que una iracunda asesina juvenil.

Y sin embargo la realidad es radicalmente distinta. Ella, contradictoria y huraña, es la buena de la historia, ella tiene la verdad de los hechos frente a la mentira mediática, ella defiende la libertad de ser frente a una sociedad que necesita etiquetarla como pasaporte de normalidad ciudadana. Ella tiene como pares de desventuras a putas explotadas, inmigrantes refugiados, periodistas disidentes, rockeras freaks, informáticos antisociales, un jubilado apopléjico y jóvenes sin un centavo. Sus enemigos, por contra, son altos funcionarios, doctores, respetados capitanes de empresa, matones de toda laya, personajes mediáticos y hasta ex-agentes de la GuerraFría.

Lisbe
th no es Lara Croft, ojo. No es una máquina de acción. Ella usa su violencia y su ira no solamente como mecanismo de defensa sino en oposición a la violencia estructural del sistema. Su sociopatía no es una disfunción psíquica sino un producto de los sufrimientos que las instituciones y la sociedad civil le propinaron desde niña. Sú praxis es una sugerente fusión de anarquistas del siglo XIX, punkies del class war británico y nuevas tecnologías contraculturales. Lisbeth es un símbolo de la oveja negra, del derecho a decir no, de la sospecha del poder como prueba de inteligencia.

Todo esto lo construí mientras devoré los otros dos tomos de la trilogía, todos comprados en las generosas galerías de Quilca. Sí, nuestra industria pirata patria no esperó a que se agotaran los primeros stocks sino que apostó por toda la saga. En un par de semanas estaban los tres libros mientras en las librerías de postín recién colocaban el primer tomo en sus estanterías. Una orgullosa empleada de Crisol me dijo que el tercer tomo llegaría a comienzos de octubre. No quise bajarle la moral respondiéndole que en Quilca hace rato que tenían la coleción completa. Y algo más: Así como es común ver las novedades cinematográficas en DVDs piratas antes que las pongan en cartelera, ahora se ha dado lo mismo en el campo editorial al venderse las copias antes que el original aprezca en las librerías. Y creo que es la primera vez. Tener La reina en el palacio de las corrientes de aire ayer y a trece luquitas en vez de esperar meses para ver como accedo al mismo libro pagando noventa solazos, tiene un nombre para mí: satisfación.

Y así, como un nuevo converso, hastié a muchos de mis amigos hablándoles repetidamente de esos libros. En muy poco tiempo me di cuenta que no era el único. Muchos , de alguna manera, llegamos a Lisbeth Salander por diversos caminos. Algunos habían leido algunos sueltos en los periódicos, otros se enteraron por los blogs y siempre estaba el boca a boca (otros pesados como yo, que les hastiaron antes). Profes de filosofía, activistas universitarios y, como no, escritores; todos prendados de esa antiheroína llena de tatuajes que se alimenta casi exclusivamente de leche y pan-pizza. El último en ser flechado, adivinen quién fue.

Para quienes recién se han enterado un poco de que iba esta historia, deben ya tomarme como otro pesado ¿Tanta bulla por un bestseller policial? ¿Es esa tu historia de amor?

Es mucho más: Es denuncia de las mentiras de nuestro tiempo, es la propuesta de un tipo de ética en un mundo sin ideologías, ni grandes relatos, ni ningún tipo de sentido común que no sea ganar dinero. Es una propuesta de lucha y de justicia más allá de lo políticamente correcto e incluso de la visión convencional de los Derechos Humanos. Es una reivindicación atractiva del feminismo como ejercicio de pensar decentemente. Es también una manera de ver cómo se construye un siglo XXI bastante distinto del anterior. Es una manera de querer al ser humano, de redescubrir el empeño de las personas sencillas, vulnerables e incluso indefensas por no rendirse.

Esas personas pequeñas, con sus propias cualidades, que se niegan a pactar para ser como los demás; son un tesoro incalculable en los tiempos que corren. Y, afortunadamente, no son tan escasas en el Perú. Aquí siempre nos encontramos con esas Lisbeth Salander cobrizas, chatas, calladas pero decididas. Todos los peruanos llegaremos alguna vez a encontrarnos con una Lisbeth.

Hace años yo encontré a una. Y espero muchas más.

(En la portada, la actriz Noomi Rapace interpetando a Lisbeth en la versión fílmica de Los hombres que no amaban a las mujeres. A ser sinceros, yo me la imaginaba de otra forma)


martes, 8 de septiembre de 2009

70 Años


Como sabéis, el 1 de Setiembre de 1939, las fuerzas armadas del III Reich cruzaban la frontera polaca. Para la fecha de este post ya habían alcanzado la capital, rodeándola. Había empezado la Segunda Guerra Mundial que -entre otros detalles como la carnicería general de casi sesenta millones de seres humanos- se convirtió en todo un referente cultural pop (La Lucha contra El Mal) para posteriores generaciones. Por no decir que también tuvo su fuerte impronta literaria.

Bart Simpson dijo una vez que "... no hay guerras buenas, salvo excepciones como la Revolución Americana, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de las Galaxias". Sobre la Segunda Guerra Mundial se debe haber escrito más que sobre cualquier otro acontecimiento histórico en el planeta (exceptuando quizá las escenas fundacionales de las religiones judeocristiana y musulmana): Toneladas de libros sobre ejércitos, armamentos, uniformes y demás parafernalia pajera, generalmente pronazi. Hay editoriales especializadas en producir títulos solamente de este conflicto. Hay historiadores con vena literaria que no eran nadie hasta que trataron la guerra y se convirtieron en bestsellers. Cada cierto tiempo aparecen colecciones de fascículos sobre lo mismo como si no supiéramos si los alemanes y japoneses la ganaron o la perdieron. E igualmente todos los años aparecen (temerarias) novedades editoriales sobre el tema (que Churchill estuvo a punto de pactar con los nazis, que a Stalin lo salvaron de una depresión postraumática a las puertas de la Batalla de Moscú, que EEUU pudo haber perdido la guerra en 1941 si...). Los temas de la guerra van mucho más allá de asuntos puramente militares, se meten con la familia de los jerarcas nazis, o narran el fascismo en clave de aventuras juveniles. Capítulo aparte es toda la literatura pulp de explotación del tema que va desde el clásico Sven Hassel hasta ucronías de invasiones de extraterrestres reptiloides en plena Batalla de Inglaterra (sí, de la imaginación de este señor). Y no podemos omitir esa otra frondosa literatura que es la Historiografía Revisionista, la que duda de la veracidad del Holocausto, que le echa la culpa de la guerra a los británicos o considera Hiroshima y Nagasaki como crímenes de guerra y de lesa humanidad. En los tiempos que corren, postmodernos y netamente audiovisuales, las cosas más van por recreaciones frikis y alucinantes propuestas cinematográficas.

Pero también se ha hecho buena literatura del tema.

Si bien hay cierto consenso en hablar de Sin novedad en el frente como la gran novela de la Primera Guerra Mundial (la cual también produjo sensacional poesía), en el caso de la Segunda Guerra la diversidad de criterios es más acentuada. En esta parte del mundo hemos estado más cercanos a la producción anglosajona de mucho tirón mediático y adaptación cinematográfica asegurada. Destacamos el caso de James Jones, autor de las posteriormente oscarizadas De aquí a la eternidad (más conocida por el tórrido, playero e interminable beso entre Burt Lancaster y Deborah Kerr) y La delgada línea roja, aplaudida por los fans de Sean Penn. Personalmente recomiendo Los desnudos y los muertos, la poderosa novela de Norman Mailer que posiblemente -si uno le dedica todo el día a Quilca- se pueda hallar a buen precio. Para quienes quieran algo más complejo y provocador, está el mítico Matadero 5 de Kurt Vonnegut, donde a la temática bélica se le une una corrosiva crítica al estilo de vida norteamericano.

Pero la inmensidad de temas acerca de esta guerra es de nunca acabar y aquí no vamos a hacer un inventario ni de coña. Recordar quizá que buena parte de la narrativa del conflicto ronda la tragedia del Holocausto (el-sólo-para-adolescentes Diario de Ana Frank, los casi inencontrables libros-testimonio de Primo Levi Si esto es un hombre, La tregua y Los hundidos y los salvados, o lo que nos dice un Nobel como Imre Kertész en Sin destino) así como las paradojas de los sobrevivientes (El tercer hombre de Graham Greene, otra novela inmortalizada por el celuloide).

O la visión de la guerra desde otras sociedades: La versión soviética en novelas clásicas como La Joven guardia del torturado (por su conciencia y el alcohol, no por la KGB) Aleksandr Fadéiev y Lucharon por la patria del Nobel Mikhaíl Sholojov; así como en narrativas más recientes como la experiencia de los judíos soviéticos en La arena pesada de Anatoli Ribakov o la redescubierta Vida y destino de Vassili Grossmann (novela prohibida en su tiempo por disidente y en nuestro tiempo por cara, 90 solazos). Otra visión de la guerra, excepcional porque el autor es asimismo protagonista, es la de Curzio Malaparte, aristócrata quien fuera primero fascista, luego antifascista y finalmente comunista. Malaparte escribió Kaputt (novela redactada clandestinamente mientras era corresponsal italiano en el frente ruso, la repartió entre varios mensajeros para eludir el control fascista y sus últimos capítulos estaban escondidos en la doble suela de las botas del autor) y La Piel, textos de irónica amargura y descarnada agudeza sobre la condición humana en tiempos de guerra. Si se dedican a bucear entre Quilca y Amazonas a lo mejor puedan encontrar históricos ejemplares de los años cincuenta y sesenta. Entre ellos, los que alguna vez regalé hace veinte años.

¿Y el Perú? Para variar, aquí hay mucha desinformación sobre nuestra participación en la guerra. Participación que no fue precisamente para enorgullecernos. Recordemos que nuestra oligarquía fue simpatizante de los fascismos, que el Perú fue uno de los países que reconoció al gobierno de Franco, que tuvimos un partido fascista de masas, que nos aprovechamos del conflicto para saquear negocios japoneses limeños y el Perú tiene el dudoso honor de ser el país latinoamericano que más japoneses deportó a EEUU, los mismos que malvivieron la guerra en los campos de concentración para niseis con ciudadanía norteamericana. El Decano de la prensa peruana no ocultaba su simpatía por el eje durante toda la década de los años treinta. A Jose María Arguedas y a otros estudiantes más los encerraron en El Sexto por protestar la visita provocadora del embajador italiano a San Marcos. En cuanto a la historia (difundida con tatachines por El Decano) de una "bella espía peruana" que contribuyó a la victoria aliada en Normandía...aquí pueden leer mi explicación.

Demasiadas historias oscuras y poco aireadas para que tengamos nuestra propia literatura sobre el tema. Aunque, de haberlas, haylas. Tenemos una curiosa novela del piurano Francisco Vegas Seminario (Hotel Dreesen) que va de diplomáticos latinoamericanos en Europa contemplando los últimos estertores de la guerra. Pero, por lo general, lo que hay es la guerra como música de fondo, como referencia cultural o recurso nostálgico: Es el caso de Cordero de Dios, del malogrado escritor loretano Jaime Vásquez Izquierdo, donde la historia de Iquitos se entrelaza con la historia de una familia judía residente, con la guerra como presencia lejana pero constante. También en La violencia del tiempo de Miguel Gutiérrez hay alusiones a la contienda como referente dentro de nuestro propio combate ideológico (o de dibujado origen argumental como el caso de El mundo sin Xóchitl). La guerra también aparece como espacio sociotemporal dentro de la muy experimental novela El círculo Blum del joven escritor Lucho Zúñiga.

Pero la Segunda Guerra Mundial es sobretodo una parte integrante del background mental e icónico de varias generaciones. Ha sido nuestra memoria audiovisual y ocupa el lugar que los cuentos de hadas o los mitos ancestrales ocupaban en la memoria de nuestros tatarabuelos. Se ha convertido en una tradición de masas o, como dicen muchos críticos, un espacio ideal para ventilar dilemas e ideales que en el mundo de hoy resultan imposibles concebir. Como en La Divina Comedia, la Segunda Guerra Mundial es un escenario paralelo al real que nos propone motivos, ideas, comparaciones, sueños.

Pensando en Auschwitz, en Stalingrado, en la resistencia de los partisanos o el hambre de las ciudades arrasadas; podemos también pensar en la masacre de Putis, en Lucanamarca, en el combate de Madre Mía, en la matanza de los penales o las penalidades de las comunidades asháninkas...

Y es que pensando en el retorno de Alan García, la presencia del almirante Giampietri, los cubileteos del fujimorismo o el auge de sujetos ponzoñosos como el ministro Rafael Rey; uno también puede reflexionar en cómo Franco (socio de los fascismos) pudo seguir tanto tiempo en el poder, en la trayectoria de Reinhard Gehlen (de jefe del contraespionaje nazi en Rusia a director del servicio secreto en la República Federal Alemana) o en las oscuras maniobras de los fascistas italianos ayer y hoy para regresar al poder en la Italia de la postguerra con apoyo norteamericano, alianzas con la mafia siciliana y bendiciones del papado romano (que lo diga el propio Berlusconi de sus amigos)...

Marx decía que la historia se repetía primero como tragedia y luego como farsa. En el Perú la historia, cuando se repite, lo hace como humor negro para zoquetes.

Mientras tanto, en Ecuador...

jueves, 6 de agosto de 2009

ODIOSAS COMPARACIONES. Dos aniversarios, dos maneras de recordar a los grandes escritores


Éste es el año del Centenario del nacimiento de Ciro Alegría en el Perú y es el año del Bicentenario del nacimiento de Nicolás Gógol en Rusia. Hablamos de pesos pesados: Ciro Alegría es todo un referente en la literatura peruana del siglo XX, a Gógol se le considera uno de los fundadores de la narrativa rusa. El mundo es ancho y ajeno y Almas Muertas son dos clásicos de la literatura universal.

Y sin embargo, a ambos se les rinde homenaje de forma distinta.

Para empezar, a Gógol no solamente lo conmemoran los rusos. Ucrania (Gógol nació en la aldea ucraniana de Soróchintsi) le disputa a Rusia el patrimonio del escritor y ambos países se han enzarzado en una curiosa competencia a ver quien lo festeja mejor.

En Rusia los actos del Bicentenario incluyen múltiples interpretaciones y adaptaciones en teatro, radio y televisión de sus célebres cuentos La Nariz, El Capote y la aún vigente sátira teatral El Inspector. Se ha exhibido una carísima versión cinematográfica de Taras Bulba. El canal Kultura está emitiendo toda una batería de documentales sobre la biografía de Gógol (a cargo del gran gogólogo por excelencia Igor Zolotusski) y se han tirado ediciones especiales de sus obras (abundan las ilustradas). Además, el Museo de Historia de Moscú inauguró una exposición temporal con objetos personales del autor y numerosos escritos y originales. No falta la inevitable estatua (levantada en el bulevar Nikitski, junto a la casa donde murió Gógol) ni las monedas conmemorativas. Claro, esto no es nada comprarado con lo que hicieron en 1999 para celebrar el Bicentenario de Pushkin, donde tiraron la casa por la ventana, casi literalmente.

Mientras tanto, en Ucrania, no se ahorran conferencias con numerosos escritores e intelectuales, se les ha dado lustre a los tres museos dedicados a Gógol y se ha editado en Kiev la primera edición en ruso y en ucraniano de sus obras completas. Allí hay todo un movimiento reivindicador de Gógol como escitor ucraniano.

¿Y en el Perú? En marzo, la viuda de Ciro Alegría comunicó a los medios que el gobierno, el Estado y la Municipalidad de Lima se iban a comprometer en el año del Centenario del escritor: actividades conmemorativas durante todo el 2009, la creación de una Casa de la Cultura Ciro Alegría, de una Fundación, de la posibilidad que una editorial española reimprimiera sus obras, hasta una placita en Surco con su busto.... Que yo sepa, lo único que hemos visto ha sido un acto celebratorio del malhadado Congreso de la República (sí, el mismo que hizo también esto) y nada más. En San Marcos, como mucho, un coloquio internacional de crítica literaria le dedicó una de sus mesas.

Luego nada. Ni Fundación, ni Casa de la Cultura, ni reimpresiones especiales de sus obras, ni documentales, ni museos, ni una miserable estampilla ni nada. El gobierno está muy ocupado en coimear y esconder sus matanzas, la Municipalidad solo piensa en cemento y en la próxima coyuntura electoral. Ni el Ministerio de Educación ni mucho menos el INC han hecho algo para que nos enteremos que este es el Año del Centenario de Ciro Alegría.

Odiosas comparaciones: mientras que en Rusia y Ucrania homenajean a su Gógol hasta el cansancio, en el Perú tratamos a nuestro Ciro Alegría como un escritor de segunda categoría.

Y no solamente es asunto del Estado. Muchas instituciones y personalidades del mundo de la cultura no han dicho esta boca es mía. Ciro Alegría ha pasado de puntillas por la última Feria del Libro (¡QUE DEBIERA HABER LLEVADO SU NOMBRE, QUE SON CIEN AÑOS, CARACHO!). Las universidades tampoco se han movido lo suficiente (y la mayoría, ni se ha movido). Ni siquiera las promociones de los colegios, asociaciones, institutos y tantas organizaciones de la sociedad civil que llevan el nombre del escritor, han asumido la seriedad que significa celebrar un centenario.

A ver, yo no soy de los que endiosan escritores y mucho menos voy a poner al autor de Los perros hambrientos en un sanctosantórum. Pero, oigan, es bien triste ver como otras sociedades quieren a sus escritores, los leen y mantienen vivo su legado y testimonio; mientras que nosotros estamos volviéndonos desmemoriados, casi amnésicos, pusilánimes y triviales ¿Cien años de Ciro Alegría? Ah, bonito, sí ¿y? ¿Pasa algo?

Es signo de los tiempos. Como lo señalé hace unos meses, las élites limeñas están volviendo a rediseñar nuestra imagen de país, están volviendo a escribir nuestra historia y están reconstruyendo nuestro canon literario. En esa empresa de apropiación y reconfiguración de lo que supuestamente fuimos y supuestamente somos, Ciro Alegría no tiene mucho sitio, como tampoco lo parece tener el arcaico Arguedas (ojo, en diciembre se cumplen 40 años de su muerte) ni mucho menos la profusa literatura amazónica del último cuarto de siglo. A Vallejo se le tolera por su "experimentalismo poético" y su gancho internacional, aunque se le ha cercenado cualquier alusión a su ideología o a su praxis política. Vargas Vicuña no existe, Scorza es bizarrito, el Grupo Narración es sólo intrusismo político en la literatura, los narradores de los ochenta fueron unos fracasados y la actual literatura andina sólo es un invento más del resentimiento nacional. Eso es, más o menos, lo que se les van a enseñar a los adolescentes y jóvenes peruanos dentro de muy poco, si es que no cambian las cosas.

La manera vergonzosa como malcelebramos el Centenario de Ciro Alegría es un ejemplo de los nuevos y tristes derroteros hacia donde va nuestra cultura. Ahora que nos regodeamos de las victorias del pisco peruano sobre el chileno, valdría la pena saber cómo ellos celebraron en el 2004 el Centenario de Pablo Neruda.

Otra odiosa comparación.


P.D. Todavía estamos a tiempo, el VIII Encuentro Nacional de Escritores Jesús Manuel Baquerizo va a homenajear como se debe a Ciro Alegría en Huamachuco. Y, al parecer, se realizarán sendos encuentros de narradores con su nombre en Trujillo y Cajamarca. Aún así, creo que no es suficiente. Perdonen mi pesimismo.

martes, 28 de julio de 2009

A PROPÓSITO DEL 28 DE JULIO. Un poema crítico de un personaje políticamente incorrecto.





PERÚ, COSA SERIA
Al modo de Luis Felipe Nué


Un país que es cosa seria
Un país de muertos porfiados. Donde los verdaderamente vivos tienen poco que hacer
como no sea asesinar a los muertos porfiados.
Un país arena.
Un país donde viajar por la geografía es viajar por la historia.
Un país donde la gente segura tiene miedo con razón.
Un país sin renuncia e irrevocable.
Un país por exorcisar
Un buen lugar para morir.
Un país que ara en el mar, pero no en vano.
Un país de teólogos incrédulos.
Una oficina de compromisos.
Un país en salmuera.
Un país gratuito.
Un país por traducir.
Un país donde todos quieren ser algo distinto a lo que son.
Un país entre paréntesis.
Un país agradecido.
Un país que convierte en héroes a quienes quieren salvarlo: es decir, los mata.
Un país de masturbadores.
Un país malogrado.
Un país por lograr.
Un país de logreros.
Un país sin adolescencia.
Un país donde ser adulto es una forma de traicionar la propia infancia.
Un país de entretenimientos pasivos.
Un país donde la alegría avergüenza.
Un país a lomo de mula.Un país donde alguien pregunta ¿Quién soy? Se lo dicen, pero también se equivocan.
Un país donde todos los mitos son crueles... y la realidad es peor.
Un país por cantar.
Un país que se lo merece todo, pero no lo consigue.
Un país donde el joven quiere ser adulto (o lo obligan) y el adulto un playboy.
Un país que necesita un almirante para sus caballitos de totora.
Un país donde la tristeza es antigua.
Un país de locos sueltos, donde la cordura es inmoral.
Un país que inventamos.
Un país que practica todas las obras de misericordia.
Un país con dos veranos.
Un país que llama ser libre a la marginación.
Un país donde hay muchos que valen la pena. Pero son los más.
Un país en que la codicia termina en el cinismo.
Un país dividido entre los que ya son y los que quieren ser: satisfechos.
Un país donde la cultura es un modo de ser y un modo de no hacer.
Un país que premia la simulación.
Un país interrumpido. Donde los Incas no fueron imperio, los conquistadores feudales,
ni lo burgueses, burgueses ni los apristas, paristas, ni el socialismo socialista.
Un país cíclico, siempre dispuesto a devorarse.
Un país salmón que para sobrevivir nada contra la corriente.
Un país incierto, violento, miedoso.
Un país a punto (¿de qué? -De cualquier cosa- Pero que ya no aguanta ser lo que es).
Un país donde la honestidad no es más que un arribismo dubitativo.
Un país que hace de la broma un sustituto de la rebeldía.
Un país cerámica.
Un país donde el amor debería ser una preparación.
Un país vertical, pese a todo.
Pablo Macera, 1984.
La única forma de celebrar el 28 de julio es haciéndonos más preguntas sobre nosotros mismos. Somos una ¿nación? sui géneris, de (mal)hechura singular al estilo de los Anderson o Matos Mar. Somos un país que ha dejado de leer a otros, (gracias, Morsa). Somos todavía un país a descubrir y reinventar.
Sencillamente, Somos un poderoso enigma social.
(*) La foto, Mónica Sanchez, vistiendo a la patria.

martes, 7 de julio de 2009

UN AÑO MÁS...



VIII ENCUENTRO NACIONAL DE ESCRITORES
“MANUEL JESÚS BAQUERIZO”

Huamachuco, 28-31 de octubre de 2009


CONVOCATORIA

Una preocupación permanente de los lectores y trabajadores de la literatura es la existencia de una visión hegemónica, sesgada y unilateral de la producción literaria en el país, distante del curso real, diverso y multinacional que ésta tiene. Tal constatación conlleva a desplegar un esfuerzo colectivo que se proponga aportar sustantivamente en la tarea de develar el rostro real de la creación literaria y la reflexión teórica y crítica en nuestro país.

El VIII Encuentro Nacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo” es un espacio orgánico cultural que reunirá de la manera más amplia posible a todos los escritores, investigadores, docentes, estudiantes, editores y promotores, residentes en el país o en el extranjero, interesados en revalorar y confrontar la trascendencia de la obra literaria de Ciro Alegría, cuyo centenario se celebra este año, así como en desarrollar una relectura democrática de la cultura y la sociedad peruana desde el ámbito de la literatura. A esta labor el maestro Baquerizo entregó a lo largo de décadas sus mejores esfuerzos.

En este sentido, convocamos a los creadores, estudiosos, editores y promotores a participar en el VIII Encuentro Nacional de Escritores «Manuel Jesús Baquerizo», de manera individual o colectiva, presentando sus ponencias sobre los puntos del temario indicado, desde sus experiencias y enfoques particulares, con el único requisito del rigor y la seriedad necesarios.El VIII Encuentro Nacional de Escritores, de esta manera, está llamado a convertirse en un escenario de diálogo, debate y divulgación de ideas y propuestas, y al mismo tiempo un escenario en donde los trabajadores de la literatura se hermanen, unan voluntades y fortalezcan planteamientos.


El certamen está dirigido igualmente al público en general: estudiantes, profesores, lectores, así como exponentes de las diversas expresiones artísticas y quehaceres culturales.

TEMARIO:

-Ciro Alegría, vida y obra literaria en su Centenario. Trascendencia, significación y estudios literarios sobre sus obras.
-Manuel Jesús Baquerizo. Vida y trascendencia de su obra
-Huamachuco en la literatura peruana. Autores, influencia, perspectivas.
-Literatura peruana en el contexto de la globalización.
-Literaturas regionales. Literaturas andinas y amazónicas. Literaturas orales.
-Poesía, narrativa y teatro peruanos: Tendencias y perspectivas
-El rol del escritor en el contexto de la realidad nacional.
-Literatura infantil y juvenil. Literatura y educación. Plan lector.
-El libro y la lectura. La producción y difusión editorial en el Perú.

ACTIVIDADES:
1. Ponencias:

Resúmenes:
Los resúmenes o abstract de ponencias deberán ser enviados vía correo electrónico hasta el 30 de agosto de 2009. Las fechas son impostergables. Las propuestas incluirán el título, el resumen de la ponencia (máximo 250 palabras, formato Word) y el nombre y/o filiación institucional del / la ponente. Serán bienvenidas las ponencias del extranjero y quien lo sustente será merecedor de una invitación especial y algunas facilidades adicionales.

Revisión: Los resúmenes de ponencias serán revisados y aprobados por el Comité Académico del Congreso. El resultado se hará llegar a sus respectivos correos y se difundirá en el blog del evento a partir del 16 de setiembre del 2009.

Ponencias:
Las ponencias completas deberán ser enviadas en archivo Word (para la publicación de las memorias) antes del 30 de septiembre de 2009 a fin de que sus autores sean considerados Invitados de Honor con los beneficios de pago de estadía (Incluye alojamiento y alimentación durante el Encuentro, no así el transporte desde sus ciudades o países, en el caso de participantes extranjeros). El expositor utilizará 20 minutos para dar lectura a su ponencia. Se respetará el orden de llegada y fecha de envío de las ponencias (acuse de recibo a través del mail). El Comité Académico seleccionará las ponencias para su publicación.

Consultas y envíos de resúmenes y ponencias:
Email: ponenciashuamachuco@gmail.com
Web: http://viiibaquerizo.blogspot.com/


2. Mesas de debate: Serán constituidas por 4 escritores y abordarán los diversos puntos del temario.

3. Plenaria de escritores. Durante el VIII Encuentro se realizará la Plenaria del Gremio de Escritores del Perú, con el objetivo de elegir el nuevo Consejo Directivo nacional y sancionar la sede del IX Encuentro.

4. Lecturas y presentaciones de libros: Se organizarán mesas de lectura conformadas por escritores previamente inscritos y calificados por la comisión organizadora. La presentación de libros se solicitará por email a partir del 16 de setiembre del 2009 y se acompañará 4 ejemplares, alcanzados a la Comisión (Biblioteca Pública de Sartimbamba, de Huamachuco, de la Asociación de Escritores “Ciro Alegría” y del Gremio de Escritores del Perú). La comisión organizadora, por su parte, podrá programar la presentación de obras literarias que considere de trascendencia. En cualquier caso, los libros a presentarse deben haber sido editados este año.

5. Conferencias magistrales: Estarán a cargo de reconocidos escritores invitados por la Comisión Organizadora.

6. Conferencias en instituciones educativas y gremiales: Se programará lecturas y conversatorios en Instituciones Educativas, Rondas Campesinas, Juntas Vecinales.

7. Exposición-venta de libros: Durante el Encuentro podrán participar en la exposición-venta de libros, los autores, promotores y editoriales, sin ninguna restricción, de acuerdo a lo establecido para tal efecto por la Comisión Organizadora.

8. Actividades culturales: Se programará eventos donde la ciudad de Huamachuco, muestre su identidad cultural en sus diversas formas de expresión: danzas, música, recitales. Habrá además exposiciones fotográficas, bibliográficas, etc.

9. Tour turístico: Paseo de confraternidad de los escritores asistentes.

10. Distinciones y certificación: La Municipalidad Provincial de Sánchez Carrión, a través de la Asociación de Escritores “Ciro Alegría” y de la Comisión del Centenario del Nacimiento de Ciro Alegría, así como el Gremio de Escritores del Perú, entregarán distinciones y certificados a los asistentes.

INSCRIPCIÓN:
Inscripción (incluye certificación)
-Público en general: S/. 10.00
-Estudiantes: S/. 5.00
Alojamiento y alimentación :
-Público en general (3 días): S/. 50.00
Informes e inscripción:
lucio555@gmail.com
gremio_de_escritores@yahoo.es
Cel. 044-949217422
Telfs.: 044-505774 / 01-4267268 / 01-4725182

AUSPICIO:
Municipalidad Provincial de Sánchez Carrión

miércoles, 24 de junio de 2009

NUESTRA LITERATURA Y EL CAMPO (A propósito de los 40 años de la Reforma Agraria)


Hace cuarenta años, ante la incredulidad general, un gobierno de militares proclamaba la Reforma Agraria. A las clases privilegiadas se le arrancaron haciendas azucareras y latifundios andinos para convertirlas en prometedoras e inéditas cooperativas. Basta mirar la iconografía que acompañó al proceso para percibir el optimismo y la esperanza del momento: "Campesino, el patrón ya no comerá más de tu pobreza".

¡Cuánta necesidad había de Reforma Agraria! Léase a un profético Ciro Alegría o a un canónico y esclarecedor José María Arguedas, la maravillosa saga militante de Manuel Scorza o el desarmante intimismo de Eleodoro Vargas Vicuña. Incluso en los cuentos de Antonio Muñoz Monge, donde se palpa la abierta decadencia del gamonalismo señorial. En todos se sentía que las cosas tenían que cambiar, o sí o sí. Pero casi ninguno de ellos imaginó que las cosas vendrían como vendrían.

En Lima, hemos visto este proceso como algo positivo que cambió el país, más allá de las inevitables posiciones conservadoras y pitucas; intelectuales y artistas vieron en los logros sociales de la Reforma (acceso a la educación, democratización local, ciudadanía) suficiente mérito. Total, por fin se habían ido los gamonales del Perú.

¿Se habían ido de verdad? Leyendo uno a Hildebrando Perez Huarancca, a Zein Zorrilla, a Julián Pérez o a Dante Castro -por mencionar algunos- da la impresión que los terratenientes nunca se fueron del todo, que se hicieron los locos, que maniobraron con sus amigos de Lima para mantenerse en el poder, que fraguaron alianzas espúreas con funcionarios o yanaconas para seguir mandando, que aún en la decadencia se las arreglaron para que los postergados de siempre lo siguieran siendo. Incluso en su versión urbana -por ejemplo en la novela de la puneña Zelideth Chávez ¿Por qué lloras Candelaria?- persiste la imagen de incomunicación y demagogia entre un gobierno revolucionario sólo de nombre y unas demandas sociales que a la larga estallan. La Reforma Agraria, entonces, fue juzgada por muchos escritores del interior del Perú como un proceso fallido, dolorosamente trunco y que posiblemente agregó más problemas a los existentes.

De hecho, buena parte de la Narrativa de la Violencia empieza más o menos con la misma letanía: El campesinado pobre, pese a la Reforma, seguía oprimido y en la más terrible de las iniquidades. Era el inevitable caldo de cultivo que produjo la guerrilla más poderosa y terrible de Sudamérica.

Lo que es sugerente si entendemos que buena parte de la literatura capitalina -incluso en sus aspectos más comerciales y lights- ve la Reforma Agraria como el fin de una época, como el hecho que marca un antes y un después en la historia de sus familias oligárquicas. Así, mientras que en la Lima moderna, la Reforma Agraria produce historias chacoteras de ex-terratenientes gruñones y racistas que naufragan cómicamente en el fin de siglo; en los Andes la Reforma sólo ahonda las quejas, sólo profundiza la ira. Esas miradas distintas, que se prescindían mutuamente y alimentaron diagnósticos y visiones (casi) opuestas de país; cavaron un foso más en el lacerante laberinto del Perú de la década siguiente.

¿Qué quedó del colorido optimismo de aquellos primeros años de la Reforma Agraria? Es una pregunta que lanzo al viento, porque no tengo respuesta. Como mucho, el acertado responso de quien fue otro joven e ilusionado partícipe de esos procesos, el conocido narrador Maynor Freyre quien, en un bellísimo capítulo de su última novela Par de Sátrapas, nos recita el entierro del general Velasco:



"Velasco (...) tuvo un multitudinario entierro acompañado por el pueblo que creyó en él, los campesinos a los que prometió que no comerían ya jamás de su pobreza; los obreros que empezaron a participar de las utilidades de las empresas para las que trabajaban y que ocuparon uno o dos asientos en el directorio de la misma, participando de su gestión; a aquellos que empezaron a ser dueños de sus centros laborales gracias a la propiedad social y a la autogestión, asumiendo en algunos casos la regencia de sus compañías cuando éstas se declaraban en quiebra fraudulenta; los progenitores que empezaron a tener ingerencia dentro de los colegios donde estudiaban sus hijos gracias a la Asociación de Padres de Familia; los servidores de las empresas mineras abusivas que fueron expropiadas y estatizadas; en fin, todo género de peruanos que empezaron a mirar al Perú con optimismo, hasta los izquierdopitucos, hoy llamados caviares, que se subieron al carro de los cambios sociales para tratar de convertirse en sus gerentes..."



Palabras a tomar en cuenta, hoy que se ven aquellos años como una dictadura cleptocrática, inhumana y terrorista. Como si fuera la de éste.


¿Es que no hay una novela del régimen velasquista, más allá de las baladronadas oportunistas de Thorndike? Posiblemente. ¿Por qué? ¿Dónde está un Gatopardo a la peruana? ¿O a cierta gente de izquierda les incomodó y les incomoda las contradicciones, los errores garrafales y las oportunidades perdidas de la Revolución Peruana en la cual muchos (demasiados) formaron parte alguna vez?


Actualización: Paolo de Lima me indica que sí hay una novela dedicada al tiempo de Velasco (aunque no al tema tema de la Reforma Agraria), se trata de Un millón de soles del escritor peruano residente en España Jorge Eduardo Benavides. Acá una entrevista al escritor, célebre por su proverbial antichavismo y sus manías pontificantes cuando se le ocurre hablar de política.

Vuelvo a preguntar ¿No hay otra novela sobre los tiempos de Velasco? Vamos, busquemos un poquito...

jueves, 11 de junio de 2009

"Una fábula peruana" escrita por Enrique Riveros Yábar (y atribuida equivocadamente a Chalena Vásquez)



¿Imaginemos?

Imaginemos que un día llegue alguien a nuestra casa y nos proponga comprárnosla a 1000 veces menor precio de su valor real. Imaginemos que como somos pobres aceptamos quedándonos en un cuartito con nuestra familia y mascotas... imaginemos que en lo que era nuestro jardín, donde correteaban nuestros hijos, aquel personaje encuentra una mina de oro que lo vuelve archimillonario. Imaginemos también que como seguimos igual o hasta más pobres que antes nos "ofrezca" trabajar arduamente por una miseria que no alcanza para dar de comer a los hijos, menos a las mascotas.... imaginemos luego que ese trabajo además enferme a toda la familia. Imaginemos que si deseamos decirle algo nos responda: " ¿de qué te quejas? esto es lo mejor que te pudo pasar. Tú no comprendes lo que es bueno para ti y tu familia, eres un ignorante... " Imaginemos ahora que salgamos a llorar por aquella situación de vergüenza ante la familia, de hambre, de nostalgia de lo que se tuvo y se perdió sin saber que se tenía... Imaginemos que ante nuestras lágrimas, el barrio nos apunte del dedo y nos repitan mecánicamente: "es cierto, eres un ignorante manipulador, eso lo dijo aquel importante señor... " Imaginemos ahora que vamos a pedir ayuda a la policía y nos digan lo mismo... que vamos a pedir ayuda a la alcaldía y nos repitan lo mismo... que vamos a pedir ayuda al gobierno y nos repitan lo mismo... Imaginemos que aquello nos enfurezca tanto que gritemos la injusticia, quizás así alguien nos escuche… Imaginemos finalmente que por aquel grito en la TV nos anuncien como agitadores sociales antipatriotas… que ante ello el estado se disculpe ante el importante señor, la alcaldia nos multe, la policia nos maltrate, el vecindario nos ignore...


Ufff! ...qué bueno que aquello no suceda ¿no?

RECTIFICACIÓN: Por confusiones internáuticas, atribuimos a la Maestra Chalena Vasquez -musicóloga, investigadora y testigo de nuestro inmenso patrimonio musical- la autoría de esta simpática fábula; pero ella misma ha hecho el mentís y en diversos comments nos recuerda que la verdadera autoría de este texto recae sobre su sobrino Enrique Riveros Yabar. Una vez hecha la rectificación, reiteramos que esta pequeña fábula -lista para que se expanda en todos los colegios del país- es otro humilde prodigio de los peruanos de a pie que, poco a poco, están cincelando un formidable Perú de mañana.

lunes, 8 de junio de 2009

MANIFIESTO DE ESCRITORES DEL PERÚ Y DEL MUNDO SOBRE MASACRE EN LA AMAZONÍA PERUANA



Nuevamente el rostro lívido de la Bestia, el fascismo, último recurso del capitalismo asesino, desesperado por mantener sus privilegios seculares, masacra impunemente al pueblo peruano. Los señores del caucho se han reencarnado horrorosamente en los gobernantes de una república bananera: Alan García Pérez, el genocida de los penales, el Gabinete Ministerial en pleno, compinches de la masacre, los congresistas del APRA, Unidad Nacional y el fujimorismo, mienten todos al pueblo peruano, insistiendo en que la población amazónica y sus dirigentes son los culpables de la masacre desatada con exclusiva responsabilidad de Alan García Pérez. El silencio tanto como la desidia nos vuelven cómplices del crimen y nosotros, un puñado de escritores asqueados del circo mediático racista que falsea la verdad de la matanza ordenada por Alan García Pérez, no queremos frenar nuestra lengua.

Hemos visto —no por los canales de televisión— cómo cientos de policías de la DINOES armados cual rambos cholos provocaron al pueblo amazónico. Hemos visto cómo decenas de francotiradores apostados en las azoteas de las casas tiraban a matar con fusiles de guerra iniciando así la carnicería, hemos visto y recibido informes de cómo helicópteros artillados bombardeaban al pueblo inerme, protegido tan sólo con lanzas y flechas (claro, son unos salvajes y feroces chunchos reducidores de cabezas) y si ese pueblo alzado, harto de mentiras y negociaciones estériles y mañosas, ha conseguido armas de fuego es porque en su arrojo se las arrebataron a brazo partido a policías protegidos por chalecos antibalas, expertos en debelar levantamientos, ¿o qué quiere la señora Cabanillas, que el pueblo se deje matar poniendo el pecho abierto como en tantos otros degolladeros realizados en contra de peruanos desarmados?

Encender la televisión o escuchar RPP en estos instantes provoca intensas arcadas. El cerco mediático racista tergiversa los hechos y se empeña brutalmente en demostrar que solamente son policías quienes han muerto en el genocidio. Lamentamos la muerte de esos policías manipulados por el poder corrupto. Pero, ¿quién en su sano juicio osaría defender un orden democrático pútrido en donde un policía o un maestro ganan menos de ochocientos soles y un congresista o ministro se embolsica veinte mil soles mensuales? ¿quién en su sano juicio puede creer que lanzas y flechas pueden más que fusiles de guerra, pueden más que helicópteros artillados, pueden más que granadas y bombas lacrimógenas?

Voluntarios belgas (http://catapa.be/en/north-peru-killings) y amigos presentes en el lugar de la masacre, nos envían fotos, vídeos y testimonios de la cacería desatada por el gobierno en contra de nuestros hermanos amazónicos. En emisoras de Loreto se habla de 150 pobladores asesinados y de la deserción de decenas de soldados, hijos de nativos masacrados. En estos momentos sabemos de buena fuente que las fuerzas del desorden están carbonizando los cadáveres con lanzallamas, están arrojando los cadáveres —que se niegan a devolver a los deudos— a los ríos y quebradas, están fusilando a los líderes indígenas capturados, están deteniendo a todo aquél que tenga “cara de indígena”, están amenazando a periodistas locales y regionales para que no difundan la espantosa verdad del genocidio. Luego el cerco mediático racista dirá que estos indígenas desaparecidos fueron delincuentes terroristas que se hicieron al monte, coronando así esa asociación funcional para el Estado criollo: indio, terrorista y delincuente.

Es el propio Estado criollo-burgués quien le ha declarado la guerra al pueblo alzado que reclama por el respeto de esa institucionalidad jurídica que el propio Estado dice defender cuando le conviene. El mentado DL 1090 es ANTICONSTITUCIONAL, no contempló jamás el mecanismo de consulta que manda el Convenio OIT 169 suscrito por el Estado criollo y que ahora desconoce. La tenebrosa jactancia de Yehude Simon Munaro no debería sorprendernos: “es el peor de los traidores”, dijo de él alguna vez el finado Alfonso Barrantes Lingán y muchos recuerdan su actitud servil frente al delincuente Kenya Fujimori para lograr prebendas cuando estaba preso por terrorismo. El absoluto cinismo de Alan García Pérez, Yehude Simon Munaro, Mercedes Cabanillas, Ántero Florez-Araoz, Javier Velásquez Quesquén, Rosario Fernández y el hipócrita oxapampino Antonio Brack Egg, causaría envidia a Diógenes llamado el Perro. El Estado criollo encarnado en estos miserables derrama nuevamente sangre inocente de los que sólo tienen su tierra y sus selvas y sus ríos y ni eso quieren dejar estos miserables porque todo se compra y todo se vende en esta democracia de chiquero, porque así lo demandan las transnacionales norteamericanas y chilenas, porque así queda tranquilo San Dionisio Romero Seminario, el izquierdista del Opus Dei, porque si el perro del hortelano jode, entonces Alan García ordena matar al perro del hortelano.

Hace pocos días el escritor admirador de Sancho Panza (“un ciudadano mucho más respetuoso de la ley y del prójimo que su amo”, ha dicho del buen Sancho el entrometido novelista en Venezuela), Mario Vargas Llosa, garrapateó un artículo para rechazar una expresión (“el Perú no necesita Museos de la Memoria”) de Antero Florez-Araoz, Ministro de Defensa del régimen aprista, ex-funcionario del fujimorato y conocido ultraderechista del Partido Popular Cristiano. Pues bien, las ociosas palabras de Vargas Llosa no sirvieron de nada, pues como diría cualquier muchacho listo, Alan García se caga en la memoria, la reconciliación y cualquier concepto que remita a la paz nacional. En su ordinariez Florez-Araoz dijo algo que Vargas Llosa no acepta racionalmente, pero cala en lo más profundo de su ser, como lo demuestra el Informe Uchuraccay, en el cual el novelista tipifica a los uchuraccainos de bárbaros, primitivos, violentos y tutelables. Hace pocos días Vargas Llosa apareció por televisión abrazando al genocida Alan García Pérez, a quien antes despreciaba. Al parecer fue Vargas quien convenció a García de la conveniencia ante los ojos de la comunidad internacional de aceptar la creación del Museo de la Memoria. Con esta nueva matanza, Alan García le demuestra a Mario Vargas Llosa el gran interés que le anima por un Museo de la Memoria.

Deseamos dejar patente nuestra más enérgica repulsa por este orden injusto que se ha impuesto en nuestra patria desde el fujimorato. La imposición a sangre y fuego del MODELO ECONÓMICO NEOLIBERAL —ese que defiende Mario Vargas Llosa— ha causado la masacre de cientos de peruanos humildes de la Amazonía, una masacre que pudo ser evitada por los “señores autoridades”, quienes tan sólo han ratificado que la agresión, el desprecio y el olvido hacia las comunidades nativas amazónicas continúa como hace 500 años. Demandamos que el Estado criollo, corrupto y genocida, derogue los decretos de la muerte y demandamos la vacancia de la Presidencia de la República así como un juicio internacional por delito de genocidio contra Alan García Pérez y sus compinches del Gabinete Ministerial.

Si Julio Ramón Ribeyro fue lo suficientemente diplomático para amarrar su lengua cuando la matanza de los penales en el 1986 y no devolver la Orden del Sol impuesta por el genocida durante su primer gobierno, ¿Vargas Llosa se hará de los cojones necesarios para enfrentar públicamente a su nuevo amigo, el genocida Alan García, y exigir la vacancia inmediata de la Presidencia de la República? Esta vez ya no bastarán cartitas porque “la manera como se ha reprimido estos motines sugiere —por segunda vez—más un arreglo de cuentas con el enemigo que una operación cuyo objetivo era restablecer el orden”.

Un gran brujo amazónico, Ino Moxo, dijo hace mucho tiempo, “cuando pienso en Fitzcarrald y en sus mercenarios, cuando pienso que esos genocidas eran hombres, me dan ganas de nacionalizarme culebra”. Dudamos que el Vargas Llosa amigo de Aznar, Bush y Tatcher demuestre su pregonado humanismo y renuncie al encargo del genocida. Dudamos que el novelista desista a presidir la Comisión de Alto Nivel que desarrollará el proyecto del Museo de la Memoria: persistirá en el empeño, persistirá en la afrenta contra los cientos de pobladores masacrados por las balas asesinas del Estado criollo. A fin de cuentas ambos, García y Vargas, pertenecen al bando neoliberal y nosotros terminaremos con Ino Moxo nacionalizándonos culebra.


7 de junio del 2009
Adherentes (actualizado el jueves 11 a las 16:00 horas)

Peruanos

Julio Carmona. Poeta, ensayista-Piura
Oswaldo Reynoso, novelista
Javier Garvich Rebatta (ensayista)
Delfina Paredes, actriz nacional
Juan Cristóbal, poeta DNI 08705429
Arturo Delgado Galimberti, novelista
Ricardo Vírhuez Villafane, novelista, editor de la Revista Peruana de Literatura
Julio Durán (Novelista) DNI 06804548
Roger Santiváñez (Poeta)
Róger Rumrril, antropólogo vernáculo de la selva
Armando Arteaga, arquitecto y poeta del Perú
Feliciano Padilla Challco, novelista, desde Puno
Rodolfo Ybarra, poeta y ensayista
Feliciano Mejía, poeta, Poetas del Mundo
Antenor Maravi Izarra, poeta-Ica
Federico García, cineasta
Rafael Inocente, novelista
Willy Gómez Migliaro, poeta
Dante Castro, narrador, periodista, Premio Casa de las Américas
Walter Lingán, poeta y narrador, desde Alemania
Ricardo Letts Colmenares, luchador social, periodista
Jorge Lora Cam, Investigador Universidad Autonoma de Puebla-México.
Pilar Roca, cineasta
Yury Castro Romero, promotor cultural
Piero Bustos (Músico, cantautor)
Gorki Tapia (UNMSM)
Teófilo Gutiérrez, escritor y editor
Atilio Bonilla (UNMSM)
César Kruger (UNMSM)
Bruno Portuguez, pintor
Fanny Palacios, pintora
Manuel Cabanillas, fotógrafo
José Luis Ayala, poeta
Luis Yáñez, poeta
Reynaldo Naranjo, poeta
Winston Orrillo, poeta
Máximo Damián Huamaní, arpista, músico del pueblo
Genaro Ledesma, presidente del FOCEP
Elfi Detan, antropóloga, especialista en temas selváticos
Walter Palacios V. luchador social, escritor
Igor Calvo, poeta, luchador social
Carlos A. Quiroz, artista pintor, activista comunitario, blog http://www.peruanista.com/
Germán Carnero Roqué (poeta)
Emeterio Tacuri, luchador social
Giuliano Vecco F., antropólogo (Junín)
Julio Roldán Aquino. Historiador. Docente de la Universidad de Hamburgo-Alemania
Juan Tutuy, docente y autoridad universitaria
Daniel Matttheus, poeta, docente universitario
Eduardo Arroyo, poeta y ensayista
Luis Benavente, poeta
Gloria Dávila Espinoza. (Poeta)DNI 22402262
Igor Calvo. Escritor, sociólogo. DNI.05294696
Michael Garnett Johnson, sacerdote católico y escritor. DNI 26606222
Rosa Trinidad Carrillo DNI 08631481, Periodista, luchadora social.
Jorge Luis Roncal Rodríguez, escritor y editor (Pdte. del Gremio de Escritores del Perú)
Zelideth Chávez Cuentas, escritora y antropóloga (CDN del Gremio de Escritores del Perú)
Santos Burgos Avila (GEP)
Gary Alminagorta (GEP)
Roger García Clavo (GEP)
Walter Ventosilla. Narrador y dramaturgo, desde Nueva York
Vladimiro del Prado, político
Gerardo Benavides, político
Yasmin Díaz, periodista política.
F. Fernández, político
Yasser Gómez, periodista
Katy La Pooint, médico
Alvaro Vidal, médico
Pedro Lovatón antropólogo, comunicador social
Dandira Picasso, fotógrafa
Carlín Shapiama, educador
Gustavo Rojas, maestro
Violeta Carnero de Valcárcel
Carlos Augusto Rivas
Aquiles García-Godos, biólogo, investigador
Salvador Mendoza Machiavello, profesor. Trujillo-Perú
Lucas Cachay Huamán (Familia Manguaré), desde Canadá
Porfirio Mamani, poeta, desde París-Francia
Jesús William Yupanqui Franco, sociólogo
Daniel Vecco Giove. Ingeniero agrónomo, investigador de la Amazonía
Ariel Pascielli, DNI 4135080
Manuel Mosquera, antropólogo y periodista del Perú
Ernesto Toledo Bruckmann, periodista y ensayista del Perú
Fernando González, por las casas mariateguistas del Perú
Jimmy Calla, dirigente magisterial del Callao, poeta
Dennis Merino, periodista, luchadora social
Pilar del Castillo, traductora, docente
José Beltrán Peña, poeta
José Ramos Bosmediano, ex dirigenrte del SUTEP
Claudio Velando G. desde España, ingeniero peruano.
Carlos Garrido Chalén, poeta peruano.
Kenneth Delgado, educador, profeso principal de San Marcos
Óscar Baltodano, especialista en medicina social alternativa,
Manuel Moncada, periodista y luchador social
Gustavo Adolfo Benites, catedrático, desde Trujillo
Alfredo Berrios R. catedrático, artista, luchador social
J.A. Saona, matemático, luchador social
Angélica Aranguren, profesora de San Marcos, destacada an tropóloga
Carlos Angulo, desde Canadá, poeta, periodista, luchador social
Mary Soto, poeta y luchadora social
Jacinto Irala, escritor, luchador social
Manolo Castillo, dirigente politico del PCP
Alberto Moreno Secretario General del PC del Perú
Vladimiro del Prado, sub-secretario General del PCP
Víctor Antay, luchador social
Manuel Góngora Prado, filósofo, catedrático principal de San Marcos
Felipe Pérez, desde Cuba, Historiador, ensayista
Víctor Alvarado S. periodista, luchador social
Aldo Gil Crisóstomo. Ingeniero-Escritor
Marcos Edery. Asesor de empresas. Lima –Perú
Juan Víctor Alfaro, desde el Perú.
Diego Libertad, poeta, Lima – Perú
Víctor Castro Reyna DNI 17998872
Basilio Auqui Salvatierra, ingeniero agrícola
José Carlos Vértiz, ex presidente de la FUSM, dirigente político.
Abraham Huamán Almirón
Linda Lema Tucker. DNI 08666258. Socióloga y escritora. Lima, Perú
Pascual E. Alejo Rettiz. Periodista, Poeta, Escritor. Huánuco - Perú
Francisco Marín Polo, dibujante y diseñador. Narrador.
Nadia Morillo Cano. Actriz, comunicadora y productora.
Daniel Vega, cineasta
Festival de Cine del Cusco, http://www.festivalcinecusco.com/
Martín Guerra, directivo del Mov. Arguedas, escritor
Rolando Vaccari, periodista. Movimiento Nueva Izquierda del Perú
Andrea Vela Alarcon, Comunicadora para el desarrollo, 44220949
Luciana Tudela Ramos, Estudiante pintura, 43605149
Charo Arroyo, periodista y docente
Helder Andrade Uscuchagua, escritor - Cerro de Pasco – Perú
Víctor F. Hinojosa Huamán. Historiador del Arte y Actor del Perú
Mario Wong (escritor peruano residente en Paris)
Michael Bruce DNI 10211133
Magaly Robilliard Ferreyra, docente.
Feliciano Aroche Gutierrez. Arquitecto. Perú.
Ana María Intili. Escritora, Médica Neuróloga. Perú.
Germán Atoche Intili. Psicólogo. Perú
Nalo Alvarado, "Espejito del cielo"
Diana Casas Rivera, comunicadora
Josué Sánchez Cerrón, artista plástico
José Pablo Quevedo. Embajador de Poetas del Mundo en Alemania
Emilio Hipolito, Morillo Miranda
Selene Tinco Flores, dni 10188281 - Esp. en Lit. Infantil y Juvenil, psicoterapeuta
Tonanieva Puertas FENACO Cusco
Ines Agresott FENACO Cusco
Patricia del Valle, poeta y arquitecta
Carlos Carmelo
Marcela Pérez Silva, cantautora, DNI 06525019
Freddy Roncalla, escritor
Jorge Hidalgo Rosales DNI 32738044
Elio Genaro Roca Rivas. Actor y Poeta. Perú.
Vera Flores, Jimmy W. Comunicador cusqueño (desde Italia) DNI 40309420
Yulino Dávila, poeta,pintor
Moisés Córdova Márquez. prof. de Literatura Antigua en la UNE "Enrique Guzmán y Valle",La Cantuta
DNI 07667593
Edmundo Panay Lazo, profesor, comunicador social
Dubner Medina Tuesta -Maestro en Pueblos indígenas
Sandra Robilliard Ferreyra -Maestra en Pueblos indígenas
Michel Mitrani Reaño – Maestro
Haydeé Rosales Alvarado - docente en pueblos indígenas
Gladys Marlene Vásquez Pinedo: maestra, abogada y gestora cultural. Vicepresidenta del Frente Patriótico de Loreto. Perú
Julio Montesinos. Actor y director de teatro, Perú, residente en Milàn, Italia
E. Paúl Flores Arroyo. Colectivo ContraNaturas



Asociaciones y Colectivos

Colectivo del Orgullo LGTB – Lesbianas, gays, trans y bisexuales
Asociación Civil Angel Azul
Asociación Civil Cambio y Acción
Asociación Civil Diversidad San Martinense
Asociación Civil de Diversidad Sexual de la Región Callao "Alma Chalaca”
Asociación Civil de Trabajadoras Sexuales "Miluska Vida y Dignidad"
Asociación Civil Hojas al Viento Lima Callao
Asociación Civil "Lazos sin Fronteras" de Arequipa
Asociación de Trabajadoras Sexuales Viviendo con VIH Santa Micaela
Asociación de Trabajadoras Sexuales Woman del Callao
Asociación Fuerza Chalaca de Trabajadoras Sexuales del Callao
Asociación Información Para Convivir con el VIH/SIDA - INPACVIH
Asociación LGTB de Lambayeque
Asociación PROSA
Bloque Lésbico
Centro Comunitario LGTB y TS de Iquitos
Comunidad Homosexual Esperanza Región Loreto – CHERL
Colectivo Claves Rojos
Colectivo Contranaturas
Colectivo GLBT “Alma Chiclayo”
Grupo de Travestis con VIH/SIDA “Las Mil Manos de la Solidaridad – MILMAS
Grupo de Mujeres Diversas – GMD
Grupo Voluntades
GPUC – GUDS
Instituto Encuentros, Diversidad y Cultura
Instituto Runa de Desarrollo y Estudios de Género
Lesbianas Independientes Feministas Socialistas – LIFS
LGTB Lambayeque
LGTB Legal
MATICES
Mesa de Concertación LGTB – TS de Lambayeque
Mesa de Concertación LGTB – TS de Piura
Mesa de Concertación LGTB – TS de San Martín
Movimiento Homosexual de Lima – MHOL
Movimiento Homosexual de San Román de Juliaca – MHOSARJ
OSOS SIN FRONTERAS
PROMSEX
Puentes-Casa Abierta
Red Peruana TLGB
Foro de la Cultura Solidaria



Desde el extranjero

Thiago de Mello, poeta brasilero, hijo de la floresta amazónica.
Christina Castello, argentina, desde París-Francia
Raúl Isman, desde Bs. As-Argentina
Pedro Vianna, poeta. París –Francia
Martín Guédez, historiador, escritor y conductor de Radio Nacional de Venezuela
Ramiro Lagos - Escritor colombiano
Éric Meyleuc. Poeta, Paris –Francia
Patrick Brousse de Laborde. Poète en sommeil- Nointel –France
André Chenet- Jardinier – Antibes – France
Pavel Uranga, mexicano, desde Tegucigalpa-Honduras
Manuel Ruana desde Argentina
Francisco Serrepe, desde París
Ricardo Melgar, desde México
Elena Varela, cineasta chilena presa política, Documental Newen Mapuche
Jorge Aliaga, desde Escocia
Sylvia Vidalón, desde España
Anouk Guine. Investigadora feminista, poeta. France
Jean Dornac Auteur Grasse – France
Zakad Abderrahmane. Urbaniste, écrivain. Algérie
Sandrine Féraud. Poète. Fréjus. France
Denise Bernhardt. Poète, déléguée pour Haïti de la Société des Poètes Français Montmorency - France
Marco Minguillo (Perú-Suecia)
Gustavo Robles (Argentina)
María Elena Foronda Farro Instituto Natura (Argentina)
Escritores y Trabajadores del Arte Colombianos, asilados y refugiados en Alemania
Red de Información Alternativa, Simón Bolívar - (650 miembros entre intelectuales, artistas y comunicadores) - Caracas – Venezuela
Maria Elena Alejandra Sancho. Artista visual (Argentina)
Mónica Oporto. DNI 11888031. Profesora de Historia (Argentina)
Luis Fuenmayor Toro. Médico-cirujano, Profesor Titular, Investigador científico, Universidad Central de Venezuela, Caracas.
Juan Francisco Rojas Penso. Economista. República Bolivariana de Venezuela
François Honoré- Poète. Paris –France
Oscar Quintanilla. Escritor y poeta. Francia
Carlos Prada Hernández. Escritor. Venezuela
Marcelo Arbit. Médico. Argentina
Nelly Prigorian, Venezuela
William Castillo Pérez, comerciante y escritor aficionado. Barquisimeto-Venezuela
Roberto Carrasquero, electricista, Valencia, Carabobo,Venezuela,CI 4569486
Oscar Oriolo, Trabajador (de las letras). Banfield,Argentina
Facundo Solanas, Investigador CONICET.Buenos Aires, Argentina
Celia CorinaMarechal.Docente. Buenos Aires,Argentina
Román Chalbaud. Cineasta y dramaturgo.Caracas. Venezuela. C.I. 901770
Aída Santana Nazca. Universidad Central de Venezuela.Caracas, Venezuela
Augusto Al Q'adi Alcalde
Red de Solidaridades Rebeldes (http://www.solidaridadesrebeldes.kolgados.com.ar/)
Mercedes Aguilar, Periodista Carcasas, Venezuela
Olivia Miranda, desde Cuba, filósofa
Francisco Javier Velasco Páez, antropólogo, ecologista, articulista y ensayista. Venezuela
Ingrid Storgen: Comunicadora social, Amigos de la PAZ en COLOMBIA y el MUNDO
José Bustos, Saint-Egrève – Francia
Andrés Aldao. periodista, escritor, editor. DNI: 16316754. Maalot-Israel
Alberto Nadra, periodista y docente, Presidente Izquierda Democrática, Argentina
Lauro Lustosa Neto, Movimiento Los Sin Tierra, Salvador-Bahía-Brasil
María Eugenia Villalonga, periodista diario Perfil. Bs. As.-Argentina
Albert Anor. Enseignant, poète, syndicaliste. Genève -Suisse
Victor Varjac. Poète Dramaturge conférencier. Antibes –France
Yves Romel Toussaint. Poète, Ass. Resp. à l'Organisation de la Chambre de Commerce et de l'Industrie. Hinche –Haiti
Jean-Louis Latsague. Poète et informaticien. Peron –France
Abdelmajid Benjelloun. Universitaire. Rabat. Maroc
Athanase Vantchev de Thracy. Poète. Paris –France
Francisco Alberto Álvarez. Periodista. C.A.B.A. Argentina
Victor Petrucci. Militante Ambientalista. Campinas – Brasil
Deisa Grimau M. Periodista. Caracas-Venezuela
Aurora Tumanischwili, periodista, profesora argentina
Marta Speroni, docente y periodista argentina, luchadora social
Guillermo López, epistemólogo, argentino
Martín Almada, periodista y luchador social de Paraguay
Gabriel Impaglione, escritor y ensayista, Argentina
Walter Garib, novelista, Premio Nacional de Cultura de Chile
Moravia Ochoa, premio nacional de poesía, desde Panamá
Teresinkha Pereira, poeta brasileña, desde USA
Ana Diglio, traductora argentina
Adriana Vega, docente, novelista, luchadora social de Argentina
Vicente Rodríguez Nietzsche, poeta, premio nacional de cultura de Puerto Rico
Juan Carlos Sánchez, Director Editorial de Argentina
Asociación de Amistad José Martí, desde Argentina
Arturo Volantines, poeta, desde Arica, Chile
Raúl Ernesto de la Tierra, poeta ecuménico
Enrique Cirules, novelista cubano
Rodolfo Magallanes. Docente/Investigador Director adjunto del Instituto de Estudios Políticos. Coordinador del Programa de Especialización en Gobierno y Política Pública. Universidad Central de Venezuela
Francisco Alberto Álvarez.Periodista. Argentina
Maritza Jiménez. Periodista.Venezuela
Norma Mogrovejo Aquise. Universidad Autónoma de México
Miriam Buges. Abogado.Brasil
Maggy De Coster. Journaliste, écrivain, poète. Montmagny –France
Osvaldo Bocero. Periodista. Mar del Plata –Argentina
Ramon García Rodríguez. DNI 06446440.Cundinamarca, Colombia
Alba Luz Castillo, Presidenta del Partido Social de Mujeres Campesinas, Santiago del Estero, Argentina
Bartolomé Clavero, jurista e historiador español, catedrático de la Universidad de Sevilla, miembro del Foro Permanente de la ONU para las Cuestiones Indígenas en representación de la Unión Europea.
Rosa Cristina Báez, bibliotecaria y periodista digital, Cuba
Augusto Alcalde. Poeta. Córdoba –Argentina
Alfredo Grande. Médico Psiquiatra. DNI 7866247. Psicoanalista, escritor. Argentina
Ramiro Lagos. Escritor colombiano residente en Norteamérica
Oscar Castelnovo. CI 7.757.222, Periodista. Buenos Aires –Argentina
Francesca Gargallo. Escritora y feminista. Ciudad de México
José Rosario. Periodista, Historiador. Venezuela
Kelly Valecillos de Rosario. Lic. en Ciencias Políticas y Escritora. Venezuela
Roberto Perdía. Dni 4379488. Argentina. Coordinador Organizaciones Libres del Pueblo (OLP)
Carlos D. Pérez. Coordinador de REDH - Red Solidaria por los Derechos Humanos
Defensor de DDHH. Ciudadano Argentino, residente en Montevideo – Uruguay
Dra. Marta Raquel Zabaleta D.Phil. IDS-Sussex. Escritora y poeta. Chile-Argentina-Reino Unido.
Lindolfo L. Bertinat. L.E. 5849272. Abogado.DDHH. Rosario, Argentina
Lauro Natalino Lustosa de Aragao Neto. Los Sin Tierra, Salvador de Bahía-Brasil
Marly Zavar. Artista –coreógrafa. Sao Paulo –Brasil
Marie Jeanne Nom Nguyen. Brétigny sur orge 91220 –France
Norma Mogrovejo Aquise. Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Académica, escritora. Peruano-Mexicana.
Carmen Borda. Uruguay.
Carlos D. Pérez, Adhiero al presente comunicado en todos sus términos, a nombre de REDH - Red Solidaria por los Derechos Humanos. Uruguay.
Salvador Tió Fernández. Jurista, Poeta. Caguas – Puerto Rico
Elías du Halde. Director de Dialéctica2época. Suecia
Elías Capriles, profesor y autor en las áreas de filosofía, política, psicología y budismo, CI 3.711.063, Universidad de Los Andes, Mérida,Venezuela
Mariángeles Yiguerimian. Empleada Administrativa. Argentina. Latinoamérica-La Patria Grande
Dimitri Prieto Samsonov. Antropólogo, profesor y promotor cultural. Santa Cruz del Norte. Cuba
Marcelo Cena. Periodista. Agencia TELAM.-DNI 17 097 425. Argentina
Pierre Moïse Célestin. Poète, responsable d'une association culturelle (ACLAC). Port-au-Prince – Haïti
Luis Barrios. Sacerdote y Catedrático Universitario. New York -Estados Unidos
Montserrat Ponsa i Tarrés. Presidenta de ASEADLO. Asociación de escritores y artistas del Orbe.
Yván Silén. Poeta. Puerto Rico
Vilma Reyes Díaz. Educadora, Poeta, escritora. Guaynabo - Puerto Rico
Jesús Puerta. Escritor, profesor universitario. Valencia, Estado Carabobo, Venezuela
Etnairis Rivera. Poeta, Catedrática Universidad de Puerto Rico. San Juan, Puerto Rico
Gabriela del Sol Puig. Actriz, Publicista. San Juan, Puerto Rico
Carlos Mundo Vélez. Recursos Humanos - San Juan, Puerto Rico
José Rigane, Federación Sindical Mundial
Isabelle Atoine. Poète et écrivain. Paris -France
Andrea Catania. Investigador Teatral Universitario y Artista. Roma - Italia.
Martha Brandt, Comunicadora, Dinamarca/Peru
Eva Bautista Ruiz, historiadora. 47056477H. España
Francisco Javier Velazco Páez. Antropólogo, ecologista, articulista y ensayista. Venezuela
Magno Fernández Dos Reis - COLUMNA: CHIAPAS – Territorio y confluencia. http://www.elheraldodechiapas.com.mx/
Ángel Orellana Flores. Poeta, Actor de teatro y Gestor Cultural. Corporación de teatro "El Telón". Machala-Ecuador
Juan Villarino, viajero y escritor argentino. http://www.acrobatadelcamino.com/
Vicent Boix. Escritor. Autor de “El parque de las Hamacas”. España
Michel Lateaux. Écrivain. Paris –France
Dominique Banlieure. Peintre. Paris –France
Luis Angel Delía Secretario General Central de Movimientos Populares, (CMP) – Argentina
Gastón Harispe. Secretario adjunto de General Central de Movimientos Populares, (CMP) Argentina
Hernán Letcher. Secretario adjunto de General Central de Movimientos Populares, (CMP) – Argentina
RobertoDíaz. Docente. Ciudad Paso del Rey. Argentina
Lydia Pallavicini, Argentina
FOCO – Foro Ciudadano de Participación por la Justicia y los Derechos Humanos –Capítulo Argentino – Plataforma Interamericana de Derechos Humanos
Aldo Etchegoyen. APDH Matanza. Asociación Civil El Coihue
Tupac Enrique Acosta, http://es.mc237.mail.yahoo.com/mc/compose?to=chantlaca@tonatierra.org Abya Yala North.TONATIERRA
Camille Loty Malebranche. Correcteur de textes. Montréal –Canada
Andrés Aldao / Periodista, escritor / argentino exiliado en Israel
Teodoro Guerrero Salas, Venezuela, escritor y periodista. Hasta la Victoria siempre
Benito Pasanu. Profesor en matemáticas. Fontenay-le-comte 85200 – Francia
Jesús María González de Zárate. Catedrático de Historia del Arte. Universidad del País Vasco
Melacio Castro Mendoza, Escritor/ Alemania
César Mercedes Manchego. Consejo de Indígenas residentes en Holanda
Marita Simon, del Movimiento Humanista- Organización "Mundo sin Guerras" (Welt ohne Kriege).
Düsseldorf-Alemania
Dania Betzy Batista- Presidenta, http://www.aapebcap.es.tl/ (Asociación Americana de Periodistas Bolivarianos-Capítulo de Panamá)
Julio Blas (http://www.aapebcap.es.tl/)
Félix Peñarandahttp://www.aapebcap.es.tl/
Franklin Ledezma http://www.aapebcap.es.tl/
Carlos Núñezhttp://www.aapebcap.es.tl/
Indira Moreno http://www.aapebcap.es.tl/
Marcelino Rodríguez http://www.aapebcap.es.tl/
Paulino González http://www.aapebcap.es.tl/
Leoncio Obando http://www.aapebcap.es.tl/
Abdiel De León http://www.aapebcap.es.tl/
Conrado Cuevas http://www.aapebcap.es.tl/
Esther Orobiohttp://www.aapebcap.es.tl/
Marie-Claude Mattéi Muller. Investigadora. Venezuela
Gonzalo Fragui. Poeta. Venezuela
Isabel Díaz Torres. Escritor y Ecologista. La Habana-Cuba
Alberto Castagnoli. Periodista y abogado.Mar del Plata, Argentina
Eduardo Pérsico, escritor. Nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina
Alicia Rosell. Escritora y periodista.Asesora y Agente Literario. Fundadora y Directora, "La Voz de la Palabra Escrita Internacional", Revista Cultural "Hispanorama Literario", Programa radial "Hispanorama Literario", "Interperiodismo Digital" (Periodismo Digital de Vanguardia)
Ernesto R. del Valle (Editor Revista GUATINí) Cuba
Montserrat Masvidal Bañeres - Barcelona - España - http://www.webmujeractual.com/
Gérard Gautier. Citoyen du Monde. Saint-Brieuc. Bretagne – France
Sisa Pacari Bacacela, dirigenta nacional de EDUCADORES BILINGUES DE la UNION NACIONAL DE EDUCADORES DEL ECUADOR
(siguen firmas, muchas firmas más)

Sé que hay mucha desinformación de por medio. Y por si a alguien le escandaliza el tono airado del manifiesto, ruego que se pase por estos sitios abajo mencionados -cortesía de los Servicios Rurales Educativos- para saber lo que realmente pasó y está pasando en Bagua, nuevo martirologio de los mejores hijos de nuestro pueblo: Los que luchan por su libertad y por la justicia de todos.

En la selva sí hay estrellas – Alberto Adrianzén
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=962&Itemid=112


Amazonas: la desgracia como oportunidad para el desarrollo - Rudesindo Vega
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=959&Itemid=112


El fuerte apache de Alan García – Ernesto Raéz Luna
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=957&Itemid=112


Amazonas, 5 de junio, tres errores del APRA – Gerardo Seminario
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=955&Itemid=112


La amazonía rebelde… acerca de las últimas protestas y lo que se juega en la selva peruana – Anahí Durand Guevara
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=954&Itemid=112


El conquistador García y su empresa funeraria – Mariano Aronés
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=953&Itemid=112


La cacería de Alan garcía a los nativos peruanos – Fermín Tiwi
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=952&Itemid=112


Declaraciones de monseñor José Luis Astigarraga Lizarralde, C.P., obispo de Yurimaguas
http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=960&Itemid=112